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El punto de partida
Un sello ornamental con orla, anillo fino y tipografía serif en caja alta y baja. Reconocible, pero cargado y difícil de reducir.
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Anulamos la orla
Retiramos toda la ornamentación exterior. El crismón queda limpio dentro del círculo y el símbolo respira.
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Potenciamos el arco
Le damos más grosor al contorno: el arco gana personalidad y aparece un filete fino interior, el único eco de la doble línea.
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Geometrizamos
Todo se ordena en una retícula de 16 × 16 módulos: un solo centro, ejes a 45° y una separación de 4x entre símbolo y texto.
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De serif a palo seco
La tipografía pasa a Inter: Bold en mayúsculas para el nombre y Light para «San Vicente Mártir».
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Un logo actualizado
La misma UCV con un trazo más firme. Un rebranding no cambia la marca al cien por cien: hace visible su evolución.




